Autora del post: Alicia
Joven pero muy entusiasta, Alicia se ha especializado en repostería creativa, formándose con los mejores de cada campo. Autora del libro Belle Cupcakes, sueña con ser la dueña de su propia bakery.
La deliciosa receta que te traigo hoy seguro que la conoces, ya que no pasa nunca desapercibida: el auténtico brownie americano lleno de tropezones de crujientes nueces. ¡Delicioso!
Su origen parece ser fruto de un accidente que cometió un cocinero cuando se disponía a preparar un rico bizcocho de chocolate, y olvidó añadirle la levadura. . ¿Y cúal fue el resultado? Pues uno de los postres chocolateados más conocidos a nivel mundial, un imprescindible en las cartas de cualquier cafetería, pastelería y restaurante.
El nombre “brownie” viene por el característico color marroncito que le da su ingrediente estrella: el chocolate.
Su textura, junto a su imagen de pastel con superficie quebrada, son sus características más destacables. Por fuera tiene un toque crujiente y algo roto e imperfecto (lo que lo hace todavía más apetecible, si cabe). Ese toque crujiente es el contraste perfecto para su cremoso y tierno interior en el que encontramos por sorpresa, en algún que otro mordisco, sus trocitos de nuez característicos.
Pero, ¿y su sabor? Su sabor es delicioso, y más aún cuando utilizamos chocolates de calidad y con el porcentaje adecuado. Para mi el brownie perfecto tiene que tener el punto justo de dulzor y la intensidad del chocolate quedándose en las pápilas gustativas después del primer mordisco. Y con esta receta eso está más que logrado. Así que, vamos con ella:
-250 gr. de mantequilla sin sal
-340 gr. de chocolate con un 72% de cacao
-340 gr. de azúcar blanco
-100 gr. de azúcar moreno
-5 huevos tamaño L
-2 cucharaditas de extracto de vainilla
-140 gr. de harina de trigo
-1/2 cucharadita de sal
-Nueces al gusto
Para empezar, precalentamos el horno a 180ºC y forramos un molde sin mucha profundidad, rectangular o cuadrado. Lo untamos con mantequilla y lo cubrimos con papel de horno. Reservamos para más tarde.
En un cazo derretimos a fuego medio la mantequilla junto con el chocolate. Retiramos la mezcla del fuego y la pasamos a otro recipiente para que pierda calor. Una vez la mezcla haya templado, le añadimos las dos clases de azúcares y batimos con un batidor manual hasta incorporarlos por completo. Echamos los huevos, uno a uno, batiendo después de cada incorporación. Cuando añadimos el último huevo incorporamos también la vainilla.
Por último, añadimos la harina tamizada junto con la sal y mezclamos bien con la ayuda de una espátula haciendo movimientos envolventes.Una vez tenemos la masa de brownie lista, añadimos las nueces troceadas y mezclamos de nuevo para integrarlas. Es muy importante utilizar harina de trigo sin ningún tipo de ingrediente leudante. En este post te enseñamos las clases de harina que hay y como utilizarlas correctamente.
Rellenamos el molde, y horneamos durante 30-40 minutos. Sabremos que está listo cuando pinchemos con un palillo y este salga ligeramente manchado por un poquito de masa pegajosa (no líquida). Los bordes, en cambio, se habrán despegado del molde y la superfície estará quebrada, como rota.
Lo dejamos reposar en el mismo molde durante 15 minutos y pasado este tiempo lo desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Es recomendable dejar pasar 1 hora antes de cortarlo sobre la rejilla, para que enfríe muy bien. Si no tienes una rejilla, acuérdate de revisar la lista de los utensilios básicos de repostería, ya verás como es muy útil para ti.

Para presentarlo, la forma más tradicional es cortarlo en porciones cuadradas. Podemos comerlo templado o frío y acompañado de una buena bola de helado de vainilla o cubierto de una fina capa de chocolate fundido. Así tal cual con un refrescante vaso de leche, está delicioso.
Otras opciones para este rico dulce son avellanas, pistachos o frambuesas frescas, en lugar de las nueces. Incluso podemos crear combinaciones de lo más golosas comiéndolo con texturas como con la tarta de queso, la crema de cacahuete y… ¡con todo lo que se nos pase por la cabeza, en realidad!
¡El brownie va con todo y no entiende de estaciones! Siempre es buen momento para disfrutar de él.
Espero que te haya gustado la receta y que la pongas en práctica, porque este brownie marcará un antes y un después en tu cocina.
Si te ha gustado, no olvides compartir la receta con tus amigos. ¡Nos vemos en la próxima!
Alicia










