La mayoría de las preguntas que recibimos de nuestros lectores tienen que ver con la realización de cupcakes, pues muchas personas se encuentran con problemas a la hora de realizarlos.
Copetes demasiado altos, centros que se hunden, masas demasiado compactas… obtener un cupcake perfecto no es difícil, si conocemos los trucos adecuados. Y tú, ¿te los sabes?
Preparación:
Para unos cupcakes perfectos, es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, excepto natas o quesos y otros ingredientes delicados. Empezaremos batiendo el ingrediente de grasa (mantequilla o aceite) con el azúcar, cuyas aristas ayudarán en el proceso de batido a crear burbujas de aire que aportarán esponjosidad a la masa. Después añadiremos el huevo (ligeramente batido) y por último los ingredientes secos alternados con los líquidos, para que su peso no haga bajar la masa y perder el aire incorporado, a velocidad baja (incluso a mano) para no sobre batir la masa.
Es importante también echar la masa dentro de las cápsulas usto antes de hornear, y no dejar demasiado tiempo la masa dentro de ellas, ya que podrían absorber la grasa y la humedad y provocar que se despeguen tras el horneado y se vuelvan blandas e inestables. Recuerda que debes llenar las cápsulas un poco más de la mitad de su capacidad (aproximadamente, 2/3 de su capacidad), y será mejor si utilizas una cuchara de helados o similar para poner exactamente la misma cantidad de masa en todas las cápsulas. Así te quedarán todos los cupcakes iguales.
Temperatura y tiempos de cocción:
Es importante encender el horno cuando comenzamos a preparar la masa, para que el horno haya alcanzado la temperatura deseada en el momento de meter los cupcakes. Hornearemos siempre a 160º, con calor arriba y abajo, y sin ventilador. Aconsejamos utilizar un termómetro de horno para estar 100% seguros de la temperatura interior del horno, a veces los mandos nos pueden engañar. Si utilizas un horno con ventilador disminuye la temperatura 20º, aunque te aconsejamos no utilizarlo, pues resecan demasiado la masa.
Los cupcakes de tamaño estándar suelen tardar 20-22 minutos en hornearse a 160º. Si lo que quieres es conseguir unos cupcakes planitos y perfectos, hornéalos a 140-150º. Quizás tarden un poquito más en hacerse, pero seguro que obtienes unos cupcakes ideales para decorar.
Si los cupcakes tienen mucho copete es porque hemos puesto masa de más en las cápsulas y ha subido muy rápido. Si además, el copete se ha abierto y en lugar de cupcakes tienes mini-volcanes, prueba a bajar la temperatura del horno o a bajar la rejilla, puede que esté demasiado alta y los cupcakes reciban mucho calor.
Proceso de horneado:
La masa de los cupcakes contiene levadura química, que es el impulsor adecuado para masas esponjosas que se hornean. En esta masa, el proceso de levado se produce durante el horneado, por lo que es importante no interrumpirlo. Para ello, debemos asegurarnos de no abrir el horno mientras los cupcakes estén subiendo. Esperaremos a que lleven 20 minutos en el horno antes de abrirlo para comprobar su estado de cocción. Si abrimos el horno antes de los 20 minutos de rigor, casi seguro que interrumpimos el proceso y los cupcakes se hunden.
Para comprobar si los cupcakes están listos, podemos pincharlos con un tester (o en su defecto, un palillo de brocheta) y si éste sale limpio, los cupcakes estarán listos. También hay muchas personas que prefieren no pincharlos, y gracias a su experiencia, sólo viendo la vibración de la masa al darles un pequeño toque saben si el cupcake está listo. Te animamos a probar esta técnica y acostumbrarte a utilizarla, realmente se vuelve muy útil (también para bizcochos y otras tartas) y así evitamos estropear los cupcakes.
Enfriado:
Una vez los cupcakes estén listos, los sacaremos del horno y los dejaremos reposar sobre una rejilla, sin sacarlos de la bandeja de hornear. Los dejaremos en la bandeja exactamente 5 minutos, y después los sacaremos sobre una rejilla para que se terminen de enfriar del todo. Así evitaremos que se cree humedad dentro de la bandeja, lo que haría que las cápsulas se despeguen del cupcake.
Una vez fríos, puedes guardarlos para decorarlos o comerlos directamente, por sí solos también están deliciosos!
¿Te animas a poner en práctica todos estos trucos? ¡No olvides compartirlos con tus contactos para que sus cupcakes también sean geniales!
*Todas las imágenes de este post han sido cedidas por Marina, de The Sweetest Taste.

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AZUL - Hola,
Me gusta mucho seguir todo acerca de recetas dulces que comparten con nosotros. Gracias!!! solo tengo un comentario. Cuando ustedes hablan de los hornos con calor por arriba y por abajo y sin abanico se refieren a que tipo de horno, aca en Estados Unidos los hornos solo tienen el calor por arriba cuando se usa como “broil” y generalmente tiene un abanico pequeño el cual distribuye el calor dentro del horno…mis cupcakes me quedan muy bien aun asi! solo queria compartirles o preguntarles un poco mas sobre la diferencia entre los hornos en Europa y en America si acaso tienen alguna información. Gracias!!November 7, 2013 - 9:44 pm
Sweet Magazine - Hola! Efectivamente nosotros hablamos de los hornos europeos, en los hornos de Estados Unidos es un poco diferente, aunque no tenemos información exacta sobre el tema, pero estudiaremos al respecto. Te agradecemos tu aportación, quizás a otros lectores extranjeros les venga muy bien
Un abrazo fuerte!November 8, 2013 - 8:59 am