Autora del post: Alba
Pastelera de profesión, en 2012 se aventuró a crear su propio obrador. Muy perfeccionista, Alba se confiesa amante de la delicadeza de la pastelería francesa y gran amante del buen chocolate.
Con la llegada del frío, y de la Navidad, las casas se llenan de platos calientes y dulces de todos tipos. Cambiamos nuestros hábitos alimentarios y a los que nos gusta la cocina nos apetece encender hornos y fogones todo el día.
Para estas fechas existen múltiples dulces y algunos aromas se repiten en muchas elaboraciones. La canela, la vainilla, los frutos secos, el chocolate… son ingredientes que apetecen cuando hace frío y que ofrecen infinitas posibilidades en la cocina.
Con esta receta introduciremos algunos de estos ingredientes y lo haremos con una bebida caliente para acompañar nuestros postres o desayunos más fríos. ¿Os apetece entrar en calor?
Ingredientes:
- 150 gr. de chocolate (mínimo 60% de cacao)
- 250 ml. de leche entera
- 250 gr. de nata líquida para montar (mínimo 35% de materia grasa)
- 50 gr. de azúcar moscabado (si no tienes, mezcla la misma cantidad de azúcar blanco y azúcar moreno)
- Dos ramitas de canela
- Una vaina de vainilla
Para preparar este delicioso chocolate, empezamos troceando la tableta y colocándola en un bol que reservamos para más tarde.
Abrimos la vaina de vainilla por la mitad, y extraemos las semillas. Ponemos en un cazo el azúcar con la vaina de vainilla y las semillas, y con todo ello hacemos un caramelo oscuro, calentando la mezcla hasta que se deshaga sin pasar en ningún momento de 150ºC, o se quemará.
Mientras se hace el caramelo, en otro cazo ponemos a calentar la nata con la leche, y llevamos a ebullición. Cuando arranque a hervir, vertemos esta mezcla sobre el caramelo, que ya debería estar listo, y removemos bien para que se integre todo.
Cuando tengamos esta mezcla preparada, la echamos poco a poco en el bol con el chocolate troceado que hemos preparado antes, y removemos bien hasta que se funda el chocolate completamente.
Cuando esté listo, ya podemos servirlo en unos vasitos o tazas y disfrutarlo directamente, sin dejar reposar, bien calentito. Podemos espolvorear un poco de canela encima o decorar el borde de los vasos, ya veréis como así es más apetecible todavía.
Y a ti, ¿te gusta el chocolate? Tomarlo así puede ser una muy buena opción para una fría tarde de Navidad, sobre todo si lo acompañamos con algún dulce típico como el Pandoro o el Panettone. ¡Delicioso!
Antes de despedirme, quiero desearos a todos felices fiestas, y que disfrutéis mucho estos días en familia.
Nos vemos en el próximo post,
Alba
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